El fin de semana transcurrió tranquilo.
Agobiada por lo que no se termina nunca y cada vez me cuesta más. No tengo fuerzas suficientes para terminarlo.
Muchas horas encerrada en mi pequeño zulito, pero poco productivas.
Noche de peli y palomitas. "María llena eres de gracia me gustó".
El domingo iba por el mismo camino, pero una comida en grupo fue el cepo para secuestrarme. Un poco de pasta italiana, un poco de vino y un día más o menos bueno fueron las excusas.
El secuestro consistió en sacarme del zulito y pasear. Pasear por el Raval, por el Gótico y llegar a Barceloneta. Pasear escuchando el mar, oliendo a salitre, a humedad marinera. Gente comiendo helados, paseando a sus mascotas, haciendo deporte, con sus hijos, parejas viendo comop las olas tocan la arena.
Parada en un local con vistas al mar, y buena música y mi antojo: un cacaolat.
Un secuestro como debe ser. Me gustó. Apenas recordaba como suenan las olas. Ya no me acordaba de que me gustaba el mar.
"Un día soleado, cuando estaba en un jardín,
con flores purpurinas y un bichito parlanchín,
e paso de un cometa , me hizo imaginar,
un lugar azul y blanco, decidí volver al mar.
Olas de serpentinas, en un mar azul,
mirando hacia la orilla, y ahi estabas tu....."
"Un mar azul" - Ancarus y Fresagitana
Arrikitáun Arrikitáun