El fin de semana ha ido bien. Por eso la vida tenía que compensar. La mala racha sigue. Más muerte.
El cancer, la enfermedad, tristeza, muerte,...
Me gustaría estar allí, junto a mi primo y a mi tía, estar con ellos en estos momentos malos, que pudieran apoyarse en mí, que se sintieran arropados.
La vida es efímera, nunca estamos preparados para morir, y mucho menos las personas que nos rodean, los que quedan no están preparados. Deberían enseñarnos a las pérdidas.
La mala racha sigue. Y poco a poco va muriendo gente que nos rodea. En meses hemos ido a bastantes entierros (demasiados), de gente muy cercana, muy querida por nosotros.
A veces me pregunto, a qué se debe tanta saña?, por que la vida nos castiga de este modo?, que hicimos mal?.
Audio: Silencio y llantos
Arrikitáun Arrikitáun